
Originaria de Nápoles (Italia) en el siglo XVII, la pizza es un platillo típico reconocido a nivel mundial.
Cierne harina sobre la mesa, forme una fuente y agregue el resto de los ingredientes, incorpore hasta formar una pasta suave y elástica, a continuación unte con aceite. Posteriormente meta a una bolsa de plástico, ponga sobre un recipiente amplio y deje reposar durante 15 minutos o hasta que doble su volumen.
Amase de nuevo la pasta sobre la mesa enharinada, extiéndala con un rodillo hasta formar una tortilla del grosor deseado. Ponga sobre una charola engrasada y enharinada, ahora proceda a rellenar al gusto.
Precaliente el horno a 270°C.
Meta las charolas al horno y cocine hasta que comience a dorarse las orillas y la zona inferior.